domingo, 8 de julio de 2007

Ninja Gaiden Sigma

Tomonubu Itagaki representa exactamente la faceta casposa de los videojuegos, según la cual podríamos considerarlos poco más que carnaza para adolescentes con sobredosis de testosterona. El capitán del Ninja Team ofrece juegos para chicos, en general repletos de acción adrenalínica, retos de dificultad aberrante y féminas exhuberantes con poca ropa y problemas de espalda. No en vano el mismo Itagaki es un obseso sexual con un historial legal por acoso, y sus declaraciones a la prensa son similares a las de un quinceañero escribiendo en un foro de Internet sobre el tamaño de su polla. Como consecuencia de su comportamiento, en Japón se le considera excéntrico (exótico país, sin duda; en mi pueblo le considerarían simplemente imbécil).

Pasarme el Ninja Gaiden era una asignatura pendiente por mi parte, así que he aprovechado la salida de esta nueva edición en PS3 para echarle el guante. Y es que pasarse el Ninja Gaiden, juego famoso por su endiablada dificultad, es algo así como un trofeo que no debe faltar entre las partenencias de todo enfermo de los videojuegos.

Por desgracia, con tanto esfuerzo por imbuir el producto de testosterona, en algún momento el juego se convirtió en castigo y la diversión en suplicio. Fardar por habérselo pasado es como fardar por haber logrado detener una sierra eléctrica con los genitales.

4 comentarios:

SithWolf dijo...

uouh!!! veo que también te ha afectado a ti tanta testosterona... esto se arregla con "un momento alegre". A veces es mejor darle al manibruo que ponerse a jugar con según que juegos.

SithWolf

Pepe dijo...

Y yo veo que eso de ver Transformers te ha afectado más que a mi jugar al Ninja Gaiden.

Al menos la película se acaba en una hora y pico. El juego me ha llevado dos semanas :-P

Eva dijo...

Bueno, al menos me dais la razón en lo de la testosterona, que inunda vuestro cerebro queráis o no queráis, y de ahí lo de las churris con dolores de espalda.
Pepe, eres un crítico cojonudo, das miedo :D

Pepe dijo...

Bueno, en realidad las chicas éstas tienen dolores de espalda debido al lumbago, consecuencia de ir por ahí con poca ropa en lugares húmedos.

¿En qué estabas pensando, eh? ;-)

Además, la testosterona no es tan mala, oiga. Por lo visto aumenta la capacidad de atención y reduce las tendencias suicidas en la gente desesperada y sin vida. También favorece el aumento de masa en algún que otro músculo (sí, hablo del corazón, a ver qué va a pasar aquí).

Otra cosa es que alguien esté tan sobrado que la descargue en su lugar de trabajo. Vivir para ver.