Osu! Tatakae! Ōendan
El Ōendan es un juego musical japonés para DS que no ha salido de Japón, aunque existe una versión occidental (que en realidad es un juego diferente en todos los aspectos) llamada Elite Beat Agents que sí ha llegado a nuestras tierras.
Ha sido desarrollado por iNiS, un estudio veterano en el género que tiene en su haber el Gitaroo Man (precursor del Guitar Hero, pero sin guitarra y con bastante menos gracia). Como todos los juegos musicales que valen para algo, el concepto se basa en seguir el ritmo de la música intentando imitar una serie de movimientos al estilo "Simón dice", aunque esta vez haciendo uso de la pantalla táctil de la DS.
Para hacer un juego así hay que estar enfermo
El concepto del juego gira en torno a un grupo de animadores consistentes en tres tipos de aspecto patibulario que se dedican a ayudar a personas en apuros, como por ejemplo un violinista al que le entran retortijones en el tren, o una oficinista que no logra ligarse a su jefe por culpa de unas compañeras harpías. La historia del personaje con problemas se narra en un breve cómic momentos antes de empezar el juego, y siempre acaba con el personaje pidiendo ayuda a gritos y el grupo de los chungos haciendo una entrada magistral en la escena. A partir de ahí, empieza la música y te toca hacer bailar a los macarras del instituto pinchando los botones que van saliendo al ritmo de la música. Si fallas o no sigues bien el ritmo, la barra de energía del juego llega a cero rápidamente y Game Over. Si lo haces bien y te acabas la canción, el tipo con problemas logrará superarlos gracias a los ánimos que a todos nos entrarían al ver a ese grupo de tipos chungos haciendo el payaso.
Prácticamente todas las canciones y escenas (una quincena más o menos) tienen un trasfondo de cachondeo puro que sorprendentemente hace bastante gracia. Durante la canción hay al menos tres pausas que te permiten observar una animación desternillante que indica lo bien o mal que lo has hecho durante la última sección de la canción. Sólo hay una fase en el juego con un estilo más serio, basada en una historia de amor. Lamentablemente, tienes que mantener la concentración contínuamente en la pantalla inferior, por lo que no hay forma de seguir el resto de la historia fuera de las pausas.
Ōendan no es fácil en absoluto, y las últimas canciones requieren un nivel de concentración y coordinación bastante elevado, incluso en el modo de dificultad normal (el segundo de cuatro). Como en todos los juegos musicales, la práctica hace al maestro, y depués de jugar unas cuantas horas al juego lo que antes parecía imposible se hace en realidad bastante fácil. Por suerte las músicas (covers J-Pop de autores conocidos en Japón) son en general bastante buenas y no se hacen demasiado cansinas cuando te ves obligado a repetir una canción setenta veces.
¿Divertido o cansino?
Ouendan se considera una especie de sleeper porque no tuvo demasiado éxito en Japón. No es el gran juego que podría haber sido, en parte por el concepto en sí (es difícil que un juego donde no hay nada más que hacer que seguir la música no se haga repetitivo o corto), pero analizando un poco su jugabilidad aparecen algunos problemas...
- En un juego musical, es muy importante tener visibilidad no sólo de lo que tienes que hacer en el futuro inmediato, sino también de los siguientes movimientos. En cuanto el juego sube un poco de dificultad, no hay tiempo material para interpretar la pantalla en busca del siguiente movimiento después de haber ejecutado el anterior, siendo preciso interpretar secuencias o grupos de movimientos.
En Ouendan, unos círculos aparecen en pantalla y se van haciendo pequeños hasta llegar al punto en el que hay que pulsarlos: es muy difícil interpretar rápidamente el orden preciso en el que hay que pulsar una secuencia, porque tu foco de atención no está ahí. Esto obliga a repetir canciones más veces de las necesarias. - ¿Qué es lo que estás pulsando realmente? Los círculos que pulsas en Ouendan reproducen un sonido de tambor que sirve de acompañamiento a la música. A veces estos tambores simplemente marcan el ritmo, pero a menudo son un acompañamiento extra que no está marcado por ningún otro instrumento: dado que cuando fallas no se escuchan, puede ser imposible adivinar el ritmo que tienes que marcar. Esto te obliga a aprender a jugar visualmente (usando sólo los círculos, lo que resulta bastante menos divertido), a repetir mucho más las canciones hasta dar con la tecla, o incluso a buscarte un video en el Youtube para escuchar el acompañamiento ausente. El problema empeora al no existir una marca de ritmo o compás que ayudaría a encajar las pulsaciones dentro de los compases.
- El juego te penaliza por existir. Tu barra de energía baja contínuamente y sólo sube si aciertas bien en los movimientos. Un fallo la hace bajar aún más. El juego es increíblemente poco permisivo, siendo factible ir bastante bien y topar con la pantalla de Game Over apenas un segundo más tarde. Además, es difícil recuperarse después de una serie de fallos, ya que para subir la barra de forma perceptible hay que seguir el ritmo a la perfección. Dado que no pulsar nada penaliza, es posible (y ocurre) perder después de una serie de errores, si la música no te ofrece la oportunidad de recuperarte.
A su favor debo decir que los problemas son relativamente pequeños una vez entras en el flow del juego. El concepto de juego es sólido, y las amenas canciones y escenas se bastan para mantener el interés. Por desgracia habrá muchos que no le vean la gracia, ya que a la barrera de entrada que todos los juegos musicales exigen hay que sumarle los problemas anteriores, que contribuyen a hacer el juego un producto de culto destinado a un reducto de frikis.
Resumen y conclusiones finales
Ouendan es un juego muy correcto y original que asegura bastantes horas de sufrimiento intentando superar las canciones difíciles. Para resumir:
- Concepto de juego interesante
- Muy ameno gracias a las canciones y las divertidas historias
- Poco accesible, requiere dedicación para sacarle partido
- Algunos problemas de diseño que vienen desde la base
He jugado brevemente a la versión occidentalizada: Elite Beat Agents. Sin embargo, las historias no me hacen gracia, los personajes son peores, y la música carece de interés para mí (pop y rock occidental, con algunas canciones muy conocidas). Comparte el concepto, pero me parece peor juego.
Publicado por
JL
en
1:10

6 comentarios:
Lo que es curioso de todo esto es que seguramente los desarrolladores saben perfectamente que están haciendo un juego elitista destinado, por no decir relegado, a un grupo minoritario que pensara que el juego es de culto por raro y difícil.
SithWolf
PD: has pensado en incluir embeds del youtube para ilustrar mejor los juegos..?
SithWolf
La verdad es que no tengo ni idea de qué clase de recepción recibe un juego así en Japón, pero seguramente sea bastante distinta a la de aquí.
El juego acabó adaptándose al mercado occidental y sacaron una segunda parte, así que supongo que tampoco fue tan mal. A veces es mejor tratar de llegar a un público pequeño pero de confianza que intentar gustar a todo el mundo.
Por otra parte, no me gusta meter videos del Youtube (aunque me lo planteé y lo hice al principio) porque siendo enlaces externos acaban muriendo al poco tiempo y prefiero que el contenido del blog no se joda con el tiempo.
Qué curioso... si juegas tan bien a esto como al juego de la alfombra, raro es que no hayas probado ya el nivel 4 :D
Tenía muy buena pinta. A lo mejor lo pruebo y todo. Pero lo más divertido fue el cachondeo de verte jugar (la fase del violinista nos dejó sin palabras).
Me he encontrado muy a menudo que la gente a la que le ha gustado el Ouendan no le ha gustado el Elite Beat, y viceversa. Tambien he visto que suele ocurrir dependiendo de a que juego hayas sido expuesto primeramente.
A mi, personalmente el ouendan no me gusta tanto como el EBA, porque encuentro más accesible tanto la música como los chistes, y los covers de las canciones son muy decentes, y no solo estan bien escogidas sino que además suelen encajar bien con los temas que tratan las fases (In the Navy - el marino pirata; Material Girl - la fase de las hermanas hilton). La mecánica del juego está más pulida respecto a la versión japonesa (la curva de dificultad está mejor conseguida). Muchas de las mejoras las han implementado en el Ouendan 2.
Respecto al Ouendan, encuentro que muchas de las situaciones son muy "japonesas", ej: dificiles de explicar a alguien que no sea muy friki: En el Ouendan aparecen Salarimans, office ladys, portadores de templos... Y mientras que en el EBA se maniene un nivel similar en las canciones, en Ouendan encuentro personalmente altibajos (tambien puede ser que odio las morning musume XD). El juego es un poco más dificil.
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